Las sesiones

¿Qué importancia tienen las “sesiones” en una relación D/s?, algunos piensan que es el centro mismo de la relación, que las sesiones definen la relación entre Dominante y sumiso. Otros quizá que las sesiones son más una preparación que una actividad, y que las sesiones son agradables, importantes pero no imprescindibles. Para cada pareja la importancia de las sesiones es diferente.
¿Qué es una sesión?Es imposible una definición  aceptada por todos, cada sesión es diferente y cada persona también; una sesión es cualquier acontecimiento entre Dominante y sumiso , no tiene por qué suceder en un calabozo, un espectáculo, ni incluso en el dormitorio, ni siquiera tiene que basarse en el “juego de roles”, puede no haber ningún sentimiento sexual implicado, simplemente si se vive el estilo de vida D/s, siempre sabemos quien es el AMO.

Así que podemos ver las sesiones  en su definición más amplia, como algo muy importante en  una  relación D/s. Puede suceder fuera del  dormitorio de la pareja (o el calabozo), a veces es  tan sólo un recordatorio del  papel  que cada uno ha asumido, una sesión  es quizás la piedra de toque más básica y enriquecedora  de D/s. 
Para el sumiso, que toma parte en una sesión,  es una forma de volver a la niñez. Se siente protegido,  abrigado y  amado…sus  preocupaciones y responsabilidades las ha depositado en su AMO y su mente únicamente está llena del deseo de complacerle.

 

Para el Dominante, una escena le ofrece la oportunidad de concentrarse únicamente en el AMOr y la obediencia que le ofrece su sumiso. En esos momentos todo lo demás queda lejos y el único papel que tiene que cumplir es el de AMO.

Tengo la profunda convicción que la relación D/s tiene la habilidad de conseguir un AMOr más intenso  en la pareja, y un conocimiento más profundo del  corazón, que en las relaciones convencionales, quizás esto suene a herejía, permíteme que me explique:

La razón es que en esta relación las sesiones nos fuerzan a “practicar”  diariamente la relación y el rol de cada uno, y las sesiones  hacen que  uno este pendiente del otro. Hay siempre más intimidad entre nosotros que en las relaciones convencionales, porque cada vez que tenemos una sesión, es como una luna de miel para reencontrarse el uno con el otro,  una y otra vez. La gente que vive una relación convencional, siente que la vida diaria, la rutina,  se apodera de su relación , la participación en sesiones nos mantiene unidos, y nos hace recordar que el AMOr es el centro de nuestra relación y de nuestra vida.
RealizAMOs las sesiones por el placer erótico que proporcionan. Aunque  D/s no se define por lo que hacemos en el dormitorio, hay  expresiones naturales de nuestro estilo de vida en nuestros encuentros íntimos. Para una relación  dominante/sumiso , hay pocas cosas más satisfactorias que estar en esos papeles mientras hacen el AMOr.
A veces, sin embargo, el dominante tiene una meta diferente en la mente cuando elige realizar cierta “sesión” Podría querer exponer a su sumiso a una actividad nueva, para expandir sus límites; quizás es sólo otro paso más en la instrucción del sumiso; se puede realizar para aumentar el nivel de  confianza entre la pareja o podría ser simplemente un obsequio del dominante a la sumisa, para satisfacer una fantasía especial que ésta haya  expresado.
Algunas escenas se preparan para permitir que el sumiso libere su energía y estrés. fuera de las sesiones, estas conductas no serían aceptables, pero dentro de este contexto, nosotros podemos permitirnos el lujo de  que nuestro sumiso pueda descargar tensiones y muestre distintas facetas de su personalidad.
La responsabilidad para establecer la escena,  para lograr esa meta descansa directamente sobre los hombros del dominante. Debe usar  la imaginación, la creatividad, y la planificación para orquestarla perfectamente ante el sumiso, esto da  como resultado el aumento de la confianza y la admiración. La falta de  preparación, por otro lado, puede derivar en una sesión o escena fallida, la pérdida del respeto para el dominante, y una disminución del nivel de confianza.
Quizás pienses  que todo esta preparación meticulosa hará que se rompa la magia del momento, y que la falta de espontaneidad puede arruinarlo todo, ciertamente puede suceder y el dominante no puede estar seguro de que no va a suceder así. El dominante  puede estar haciendo trabajar a su mente mientras el sumiso está completamente ajeno a las delicias futuras hasta que tengas un plan sinuoso que poner en marcha. Por otro lado, la anticipación que se genera en el sumiso tiene también su mérito. ¡Dejando caer insinuaciones de que algo viene, se genera entusiasmo hacia las horas o incluso días que pueden conducir a una sesión exquisita!. habrá un momento en que es apropiado describir al sumiso con detalle qué es lo que vais  a  experimentar,  con más razón si es una actividad drásticamente nueva o una que sabes le puede causar temor. Lo que elijas  depende de lo que quieras alcanzar.
Si has decidido que llevarás a tu sumiso a un éxtasis imparable, ¿qué factores necesitas para poder alcanzar la meta?
Wiseman en SM101-A Introducción (1996) dice que la práctica es  la llave al éxito y nos habla de  ocho factores básicos que requieren nuestra  atención:
El tiempo: Debes asegurarte de tener tiempo suficiente para terminar la sesión sin prisas.
La limpieza: Los juguetes, la habitación, la alfombra, las sábanas… debes cerciorarte de que todo esté limpio! No esperes que un montón de ropa interior sucia en un rincón aumente la excitación en un sumiso (a no ser que sean fetichistas de tales cosas).
La Preparación del equipo: Escoge los juguetes que necesitarás durante la sesión, ténlos limpios y preparados, quizás no quieras enseñarlos con anterioridad a tu sumiso, pero deberás tenerlos accesibles.
La intimidad: Esto significa asegurarse de que nadie excepto los participantes sabrán nada de vuestras actividades, debes asegurarte de que gozais de total intimidad, y ningún vecino llamará a la policía porque pienses que tu sumiso está siendo violado y atormentado.
La iluminación: Juega un papel crucial. Puedes necesitar que sea brillante para  una escena de interrogatorio o tenue para un  encuentro misterioso. Las velas de diferentes colores causarán buen efecto también
La Temperatura: Normalmente un sumiso levará menos ropa que el dominante, la temperatura de la habitación debe estar a su gusto, sobre los 20, 22 grados Tiritar tiene un efecto claramente poco erótico.
La música: Es otro factor que puede  puede romper una escena. Si decides poner música, cerciórate de que no te distrae ni a ti ni a tu sumiso. Evita la música con muchos líricos. El jazz, artistas clásicos y de new age  son las mejores opciones. Naturalmente, la música debe ser apropiada a lo que se pretende.
Otras Cuestiones: No dejes pasar las posibilidades que los sentidos del olor y el sabor proporcionan. La higiene personal, la colonia excesiva, o el olor del patio interior pueden afectar a lo placentera que puede o no puede ser una sesión .
Si puedes, elimina la intrusión mundana  en  vuestro lugar especial. Los teléfonos, los relojes, etc,  son distracciones. Recibir la llamada de tu madre mientras estás en medio de una sesión sería muy penoso.
En cualquier escena que elijas, estás pidiendo a tu sumiso que salga de la realidad  y entre en un mundo de  fantasía creado por ti. De lo bien que la prepares dependerá que lo consiga o no. Haz los planes necesarios, puedes necesitar un lugar especial, pedir prestado un CD, mandar a los niños fuera el fin de semana con la abuela, etc.
Una Nota Importante: – Después de cada sesión deberás hablar con tu sumiso, háblale honestamente de lo que trabajó, de lo que no hizo, de lo que habéis gozado o lo que no habéis encontrado especialmente erótico. Averigua qué emociones  experimentó el sumiso. Es una información  valiosa para ti. Sin esta información,  puedes tender a asumir que alguna cosa en particular no tiene importancia, cuando en realidad tu sumiso la odia. Puesto  que nuestra meta es el placer mutuo, proporciona a tu sumiso la oportunidad de expresar sus pensamientos. Con este conocimiento,  serás capaz de hacer los ajustes si necesitas hacerlos.
Aunque no puedes asegurar cómo responderá el sumiso, puedes aumentar las probabilidades de conseguir llevarle  donde deseas, ¡Planéalo, organízalo, y hazlo! y sobre  todo divertiros

 

A %d blogueros les gusta esto: